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jueves, 31 de diciembre de 2020

¡Sean Bienvenidos!

Picadita en Casa los invita a redescubrir el placer de comer un verdadero fiambre artesanal, sano, nutritivo, de alta calidad y sabor, elaborado con carne de cerdo producida con los más elevados estándares de sanidad, y llevados directamente desde el campo hasta su mesa.




Para degustarlos, mándenos su consulta desde "Contacto" rellenando el pequeño formulario y con mucho gusto se les será acercado estos fiambres artesanales a donde ustedes dispongan.


¡No se pierdan la oportunidad!


domingo, 27 de octubre de 2013

Salame Chacarero Puro Cerdo




Para esta línea de producto se utiliza carne de cerdo (paleta) y bajo contenido de tocino. Se condimenta con ají molido, pimentón dulce, pimienta molida, nuez moscada, ajo y vino fino blanco. De esta forma se obtiene excelente calidad y sabor, similar a los tradicionales chorizos caseros de nuestros abuelos.


Salame Criollo




En este producto, las carnes y tocino llevan un menor proceso de picado, adquiriendo también un corte característico. El sabor se lo da el ají molido, la pimienta dulce, la pimienta molida y el ajo. Se logra un equilibrio en el sabor de sus especias.


Salame de Cerdo




Para este producto se utiliza la carne del jamón bien desgrasada y se le agrega algo de tocino, cortado a cuchillo y en baja calidad, se lo condimenta en base a pimienta negra en grano, pimienta molida, ajo, nuez moscada y vino fino blanco. Así se obtiene el característico sabor de los tradicionales salames de campo

Un producto de excelencia en cuanto a calidad y sabor.


Salame Picado Fino




Este es un producto infaltable en las picadas, especial y sabroso. Un mayor picado de carnes y tocino le da una característica única, el sabor se logra con pimienta negra en grano, ají molido, pimienta molida y ajo. Sobresale el sabor de la pimienta.


Limpieza y Mantenimiento de la Máquina Cortafiambres




Cuando se utiliza la máquina cortadora de fiambres, es preciso limpiarla esmeradamente por lo menos una vez al día -si fuera más necesario, podría hacerse más a menudo-, puesto que los desechos que quedan, al tener grasas, no sólo provocan mal olor con el tiempo, sino que también deterioran el filo de las cuchillas.

Cuando se usa, lo más importante es tener bien afiladas las cuchillas, ya que el fiambre debe presentar un corte limpio y de una sola pasada, porque sino puede arruinarse su sabor. Siempre que se va a limpiar la máquina, se debe utilizar guantes protectores.

Para comenzar a limpiarla, es importante saber el desmontaje correspondiente de la máquina. La mayoría de las cortafiambre son muy similares, ya que sólo les cambia el tamaño y el HP del motor.







Desenchufar la máquina de la red eléctrica general;
Llevar a cero el pomo de ajuste de la placa calibradora de espesores;









Desenroscar completamente el tirante de bloqueo del cubre hoja (en sentido de giro antihorario);
Si el cubre hoja queda bloqueado, apretar el pomo del tirante para desbloquearlo;









Extraer el tirante y sacar el cubre hoja utilizando únicamente los pomos laterales previstos;












Aflojar y sacar los dos tornillos moleteados;
Quitar el guarda tajada.









Desmontaje del Afilador






Aflojar el pomo lateral del bloqueo del afilador;















Quitar el grupo afilador completo, tirándolo hacia arriba.









Desmontaje del Plato Porta Producto Cortado


Aflojar el tornillo moleteado y quitar el plato levantándolo;
Para limpiar el cuerpo de la máquina y la hoja, usar exclusivamente un paño humedecido con agua y detergente espumoso, biodegradable, para vajillas con pH 7-8 y a una temperatura no inferior a los 30°C;
No limpiar la máquina con chorros de agua o vapor, ni con métodos similares.



Atención: utilizar guantes protectores anti-rasguño y anti-resbalamiento, y efectuar las operaciones descritas a continuación con sumo cuidado, sin distraers, ya que hay peligro de corte.






Limpieza de la hoja: presionar un paño humedecido sobre la superficie de la hoja y desplazarlo lentamente, desde el centro hacia el exterior, en el lado  de la cubre hoja y en el lado opuesto;











Limpieza del anillo de seguridad: pasar una paño humedecido entre la hoja y el anillo de seguridad;












Limpieza de la superficie debajo del plato porta producto y carro: acercar el carro al operador, llevarlo hacia la derecha y contemporáneamente levantarlo hasta la posición de trabajo. Limpiar con un paño humedecido y secar esmeradamente.






Nuevo Montaje de la Máquina







Proceder en sentido contrario a lo indicado en las operaciones precedentes.







Mantenimiento General


Las operaciones de mantenimiento consentidas al operador sin las siguientes:

  • Afilado de la hoja: periódicamente. La periodicidad y duración dependerán naturalmente de cuánto se use el aparato (tiempos de trabajo y tipo de producto cortado);
  • Lubricación de guías de deslizamiento: semanalmente;
  • Lubricación de barra de deslizamiento empujadora: semanalmente;
  • Ajuste de la tensión de la correa del motor: cuando sea necesario;
  • Verificación de las condiciones del cable eléctrico de alimentación y del sujetable en la bancada de la máquina: periódicamente.

Atención: las operaciones se deben efectuar siempre con la máquina desconectada de la red de alimentación eléctrica y, si no se requiere específicamente otra posición, con el mando de ajuste del espesor de las tajadas puesto sobre cero.


martes, 22 de octubre de 2013

¿Cómo Elegir un Buen Jamón?


La pregunta que el consumidor más frecuentemente plantea es cómo elegir un buen jamón. Desde el punto de vista de la apariencia externa, no siempre es fácil tomar una buena decisión.



Lo importante y definitivo es tener acceso a una cata del producto, puesto que esta circunstancia quitaría cualquier duda. Pero si uno se fija en algunos aspectos que se van a comentar a continuación, la pieza enseña algunas cosas que pueden ser interesantes en estos atributos externos.


La Etiqueta

En primer lugar, y fundamentalmente, el jamón tiene que ser serrano. Para comprobar que es así, se tiene que verificar que en la etiqueta figure la denominación "jamón serrano", como especialidad tradicional garantizada, y que en la misma también figuren los meses de curación. En este caso, al estar amparado el producto por la especialidad tradicional garantizada, el tiempo de curación tiene que ser superior a los siete meses.

Si se tiene acceso a la parte posterior de la pieza, se encontrará habitualmente un sello a tinta o a fuego, indicando la semana y el año en que el producto ha entrado en curación. Por lo tanto, esta circunstancia corroborará el tiempo de maduración de la pieza.


La Pieza

Como decía, hay atributos externos en la propia pieza curada que indicarán algún aspecto interesante a tener en cuenta.

Se comenzará por la zona de la pata o codillo. Esta zona tiene que estar bien rellena de músculo y grasa. Esto ayudará a comprobar que existe una buena conformación. Se deberá comprobar también que esta misma zona tiene forma redondeada sin hendiduras ni acanalamientos, los cuales podrían indicar un exceso de tiempo de curación y endurecimiento.

Si se continúa observando la cara muscular, se deberá seleccionar la pieza que presente una homogeneidad tanto en la superficie como en el color de la misma, de manera que no presente acanaladuras o hendiduras que pudieran indicar lo efectos anteriormente mencionados.

Un aspecto, quizá de los más importantes a observar en la pieza, es la cobertura de grasa. No se olvide que la grasa es el elemento que comunica sabor a la carne, por tanto, un contenido graso de cierto nivel es deseable en el jamón.

Esta circunstancia se la puede observar en la parte más ancha, denominada habitualmente maza o tapa en el jamón, y esta cobertura, tocino, debe cubrir la zona lateral y continuar hasta la punta o cadera, extremidad del jamón, en la cual se deberá observar y evaluar visualmente que ese espesor de grasa es de al menos un centímetro y medio.

El color de la grasa así mismo es importante. Tiene que presentar un color blanco amarillento, es decir, es deseable que la grasa no esté excesivamente enranciada u oxidada, lo que se verificará de ver tonos más amarronados o anaranjados.


Resumen

Como síntesis se puede decir, por tanto, que los elementos importantes además son los que se pueden evaluar de manera visual y externa en la pieza, los cuales son la denominación de "jamón serrano", el marcado adecuado en la etiqueta junto con el tiempo de curación, la marca a tinta o a fuego en la cara posterior, la cobertura de grasa y color, la ausencia de acanalamientos, hendiduras y grietas en toda la cara muscular, y la presencia de una forma redondeada -alimonada- que diga que ha sido bien tratada durante la curación.

Probablemente no hay un jamón serrano malo, pero se comparará algunos de los elementos mencionados con anterioridad para ver las diferencias entre lo que se ha establecido como un jamón más deseable y otro jamón que probablemente en su interior se encuentra bien, pero que sus atributos externos inicialmente nos harían rechazarlo.

He dicho que el codillo, la pata y la zona del codillo, deberían estar lo más redondeadas y rellenas posibles. Pueden observarse a veces algunas acanaladuras en la cara muscular, a consecuencia de una excesiva merma o de un excesivo resecamiento. En la pieza ideal se encontrará siempre un aspecto y superficie más uniforme.

La grasa, en el caso de los jamones menos deseables, será escasa, con posibles presencia en las piezas de zonas ausentes de cobertura de grasa, con "calvas" en la zona de maza o tapa. Además, en estos mismos casos, la grasa presentará un color anaranjado, en vez de un tono blanco amarillento brillante.

Finalmente, un jamón sin etiqueta y sin indicaciones tampoco resulta recomendable, mientras que uno bien etiquetado y con la garantía de la denominación "jamón serrano", de la curación y con los atributos positivos, será el elegido.


viernes, 18 de octubre de 2013

Clasificación de Chacinados




¿Sabías que la industria de los chacinados produce una gran variedad de productos?

Son más de cincuenta actualmente los que se encuentran, según el DECRETO 4238/68 de SENASA, dentro de los que se denominan chacinados, integrando dos grandes grupos: los Chacinados y las Salazones.


Los fiambres que entran en la categoría de Chacinados son:


1-. Embutidos Frescos:
  • Chorizo Criollo (parrillero)
  • Longaniza Parrillera
  • Salchichas Frescas.

2-. Embutidos Secos:
  • Salamín Picado Fino y Grueso
  • Salamín Tipo Suizo
  • Salames de Milán
  • Salame Porteño
  • Longaniza Española
  • Longaniza Calabresa
  • Longaniza Napolitana
  • Longaniza Húngara Ahumada
  • Sopresatta.

3-. Embutidos Cocidos:
  • Salchichones (con jamón, Primavera, de carne, de hígado)
  • Mortadela
  • Salchichas Tipo Viena (ahumada o no)
  • Salchichas de Copetín (ahumadas o no).

4-. No Embutidos Cocidos:
  • Matambre
  • Arrollado Vacuno
  • Arrollado Porcino
  • Cima Rellena
  • Queso de Cerdo
  • Lechón Arrollado
  • Pasta de Hígado
  • Fantasía
  • Gelatina
  • Pata de cerdo Rellena
  • Fiambre Cocido de Pata de Cerdo
  • Fiambre Cocido de Paleta de Cerdo
  • Fiambre Cocido de Lomo de (nombre/s de la/s especie/s) para emparedados.

5-. No Embutidos Frescos:
  • Hamburguesas
  • Empanados.


Dentro de las Salazones se encuentran:


1-. Salazones Secas:
  • Jamón Crudo
  • Jamón Crudo Serrano
  • Bondiola
  • Bondiola Serrana
  • Panceta Salada
  • Panceta Canadiense
  • Panceta Arrollada Ahumada
  • Lomo Canadiense Ahumado
  • Tocino Salado.

2-. Salazones Cocidas:
  • Jamón Cocido
  • Paleta de Cerdo Cocida
  • Panceta Ahumada
  • Lomo de Cerdo Cocido (ahumado)
  • Pechito Ahumado
  • Pastrón Ahumado.


Los productos chacinados y/o salazones son denominados fiambres, porque se comercializan y se consumen fríos.

La diferencia principal es que "chacinados" son principalmente preparados de carne vacuna, mientras que las "salazones" son exclusividad para la carne de cerdo. Pero en ambas ocurren escasas excepciones. Ambas especies encuentran importantes ventajas cooperativas de producción, que otorgan a sus productores reales ventajas competitivas de acuerdo a las características agroecológicas de nuestro país.


miércoles, 16 de octubre de 2013

Conservación de los Embutidos




Se debe tener muchas cosas en cuenta para saber cual es la manera más adecuada de conservar un chacinado. Lo primero y principal es leer la etiqueta de origen en la que el fabricante da algunos consejos en base a la composición del producto.

La mejor y más recomendable manera de conservar el producto, es dejarlo colgado y sin rozarse entre sí -debido a que transpiran y eso facilita la aparición de hongos o moho que lo eche a perder-, además de que el sitio donde se guardan tiene que estar fresco, obscuro y libre de polvo.

Las carnes en las que se utiliza nitrato para su conservación, duran más tiempo fuera de la heladera, es decir, a temperatura ambiente. Pero este tipo de carnes son las menos recomendables para la consumisión, debido a que son sales de alta concentración que pueden afectar las funciones renales y también están relacionadas con la alta incidencia de algunos tipos de cáncer.

Los embutidos compuestos con carne fresca deben estar en un ambiente frío como la heladera. Debido a su alta cantidad de sal y conservantes, se deben consumir de forma esporádica y son menos recomendables todavía para niños y enfermos o personas con problemas renales o hepáticos.

Es recomendable que, una vez cortado un embutido, se le coloque en la superficie de la pieza que queda al aire, unas gotas de aceite, así se evitará que se enrancie. También sirve refrigerarlo.


La Historia del Chacinado en Argentina





La evolución histórica de la industria de chacinados en Argentina se divide en tres grandes etapas:


Época de las Vaquerías

El 2 de septiembre de 1587, fecha en que se conmemora el Día de la Industria, hace referencia al primer embarque de productos autóctonos de cueros y cebos, entre otros, como principales frutos del país, desde el puerto de La Santísima Trinidad (hoy Buenos Aires) hacia Río de Janeiro.


Época de los Saladeros

Por el año 1850, la salazón de carnes (tasajo) y la de los cueros, era la principal preocupación de la explotación para la exportación.


Época de los Frigoríficos

Hacia 1870 se produce la revolucionaria transformación en la conservación de carnes, la sustitución de la sal por el frío y el primer embarque de carnes frescas con la utilización de este método.


Es aquí donde nace la industria chacinera argentina, con características artesanales al principio y con propiedades bien específicas a comienzo del siglo XX, lo que la diferenció de la industria frigorífica propiamente dicha. Y fue así hasta llegar a la actualidad, donde son empresas con realidades bien distintas.

Por el año 1940, la actividad chacinera había adquirido personalidad propia. Es así como nace CAICHA -Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Afines- en 1942, como un organismo empresario que la representara, con el objetivo de lograr la mejor solución a los problemas que afectaran al sector, resultante de la voluntad e inquietud de un grupo de industriales que tenían la imperiosa necesidad de defender sus intereses.


martes, 15 de octubre de 2013

Definiciones para no Confundirse



El embutido es una pieza, generalmente de carne picada y condimentada con hierbas aromáticas y diferentes especias (pimentón, pimienta, ajo, romero, tomillo, clavo de olor, jengibre, nuez moscada, etcétera), que es introducida -embutida- en piel de tripas.
La tripa natural es la auténtica creadora del gran sabor del embutido natural por sus grandes cualidades en la curación de éstos. Su forma de curación ha hecho que sea fácilmente conservable a lo largo de relativamente largos períodos de tiempo. Los embutidos se suelen vender en carnicerías y, más específicamente, en chacuterías.

El fiambre es un grupo de origen cárnico y ya procesado. Entre los alimentos englobados bajo este término, están los embutidos, las salchichas, los pasteles de carne, etcétera. Por regla general, se cortan en lonchas y se comen en forma de sándwiches o bocadillos, y también se sirven en una tabla de embutidos (acompañada por lo general con huevo hilado) como entremés. Cuando se acompaña con pan, se le llama empanaje. A los restos de una barbacoa, cortados y servidos en frío también se le dice fiambre.


La forma tradicional de consumir el fiambre, por lo menos en Argentina, es en fetas rebanadas con máquinas especiales, comúnmente llamadas "cortadoras de fiambre", con las cuales se hacen sándwiches, bocadillos y comidas. En reuniones de diversas naturalezas, el fiambre es servido en trozos, junto con quesos y otros elementos (aceitunas, damascos sirios, frutillas, tomates, nueces, panes, galletas, etcétera), y se le llama picada.